¿Dio el Profeta en Qurayza la orden de matar a 400/900 judíos?
Según la narración, Banu Qurayza, una de las tribus judías, tomó partido por los Quraysh y sus aliados, que lanzaron un ataque fallido contra Medina para destruir el islam. Este ataque, el más serio hecho contra el islam, terminó en fracaso y después Banu Qurayza fue puesta bajo asedio por el Profeta. Al rendirse Banu Qurayza, igual que Banu Nadir, a diferencia de Banu Nadir recurrieron al arbitraje de Sa‘d b. Mu‘az, miembro de la tribu de Aws, aliada suya. Sa‘d dictó la decisión de que se matara a los varones adultos y de que las mujeres y los niños fueran tomados como esclavos. Como resultado de esto, se cavaron zanjas en el mercado de Medina, los hombres de Qurayza fueron traídos por grupos y fueron decapitados. Las narraciones sobre el número de personas muertas varían entre 400 y 900.
Cuando se examina esta narración, se ve que los detalles de la narración son de tal naturaleza que dan lugar a objeciones. Ante todo, la afirmación de que hasta 600, 800 o 900 miembros de Banu Qurayza fueron masacrados sin piedad no es cierta. Esta es una afirmación planteada más tarde y su fuente principal la constituyen las narraciones judías.
La fuente más antigua que contiene la información más detallada sobre este tema es la Sira de Ibn Ishaq. Esta obra es además la más amplia y la más citada.
Sin embargo, en lugar de estas fuentes tardías e inciertas debe estar el Corán, que es una fuente contemporánea de los hechos y completamente auténtica. En el versículo 26 de la sura Al-Ahzab hay una referencia muy breve al suceso mencionado:
“Allah hizo bajar de sus fortalezas a los de la gente del Libro que ayudaron a los politeístas y arrojó en sus corazones un gran terror. A una parte de ellos [ferîqan] los matabais y a otra parte los hacíais prisioneros.”
Como se ve en el versículo, no hay ninguna información sobre el número de los muertos.
El versículo del Corán habla de los que participaron efectivamente en la guerra. Esta es una declaración relacionada con la guerra. En esta declaración se trata de las personas que combatieron. (Como consecuencia natural de la guerra) a algunos de ellos se les mató y a otros se les hizo prisioneros.
Uno no puede evitar pensar lo siguiente: si en relación con este suceso se hubiera matado a 600 o 900 personas, la importancia de este hecho sería muy grande. En el Corán deberían figurar explicaciones más claras, advertencias y lecciones que aprender sobre este asunto. Si, en cambio, solo se mató a los líderes culpables (que combatieron), el resultado de ello debería figurar en el Corán con una breve explicación.
La última palabra que hay que decir sobre las fuentes es que no merecen ni interés ni confianza. Las constataciones pertenecen a una época muy tardía. Por este motivo, las razones para rechazar la narración pueden enumerarse así:
1- Como se ha indicado arriba, en el Corán las referencias a las narraciones mencionadas son muy breves y no hay ninguna expresión relacionada con la matanza de un gran número de personas. Cuando se trata de la guerra, la referencia hecha se dirige a los que combaten efectivamente. El Corán es la única fuente que los historiadores aceptarán sin ninguna duda. Es un texto contemporáneo de ese suceso y, por muchas razones convincentes, es la versión más auténtica del suceso que poseemos.
2- Según los juicios islámicos, solo se castiga a las personas responsables de la traición.
”Excepto aquellos de los politeístas con quienes habéis firmado un pacto, que no han disminuido nada (del pacto) ni han ayudado a nadie contra vosotros; cumplid, pues, su pacto hasta que termine su plazo. Sin duda, Allah ama a los que son muttaqi.” (Sura At-Tawba, 4) Como se entiende por el versículo, los que respetan el pacto o los que no se unen con los de su propio bando para ayudarles contra los musulmanes han sido puestos aparte.
3- Matar a un número tan grande de personas es diametralmente opuesto a la concepción de la justicia del islam y al principio fundamental que aparece en el Corán: “Ningún pecador carga con la responsabilidad del pecado de otro” (Sura Fatir, 18).
En el islam, ”Allah no os prohíbe hacer el bien y actuar con justicia con los que no os combaten por la religión ni os expulsan de vuestros hogares. Porque Allah ama a los que hacen justicia.” [Sura Al-Mumtahana, 8] ordena. En el Corán lo esencial es tratar con bondad y justicia a los que no combaten a los musulmanes y no los expulsan de sus hogares.
4- Esta narración es además contraria a los juicios del Corán sobre los prisioneros de guerra. Según el juicio del Corán, los prisioneros deben ser puestos en libertad directamente o ser liberados a cambio de un rescate.
… Finalmente, cuando ‘los hayáis derrotado por completo y hayáis obtenido la victoria’, atad fuertemente el lazo (para los prisioneros). Después de esto, o bien como un favor (dejadlos), o bien por un rescate (liberadlos). Hasta que la guerra deje sus cargas (termine)… (Sura Muhammad, 4)
5- Si se mató a cientos de personas en el mercado y se cavaron zanjas para ello, es muy interesante que no haya ningún rastro relacionado con ello y que no haya ninguna referencia ni escrito que señale el lugar mencionado.
6- En la narración de Qurayza se narra que se mató a algunas personas descritas como individuos que practicaban una hostilidad activa. Que estos fueran castigados por haber causado la traición es un resultado razonable. De aquí no puede deducirse que se castigara a toda la tribu. Porque, como hemos indicado también arriba, esto sería una situación contraria al juicio de los versículos.
Allah dice: ”Por haber sido oprimidos, a aquellos contra quienes se ha declarado la guerra (a los creyentes) se les ha dado permiso (de combatir)…” (Sura Al-Hajj, 39). En otro versículo Allah ordena: ”Combatid en el camino de Allah a los que os combaten, (pero) no os excedáis. Ciertamente Allah no ama a los que se exceden.” (Sura Al-Baqara, 190). Como se entiende por los dos versículos, la guerra solo es legítima cuando hay un ataque que amenaza la seguridad de los bienes y de la vida. Pero no se permite excederse.
7- Igual que los descendientes de Qurayza quisieron enaltecer a sus propios antepasados, los descendientes de los medinenses relacionados con el suceso actuaron de la misma manera. Es un hecho que, con el fin de enaltecer a sus antepasados o de limpiar a los que al principio estaban contra el islam, las generaciones posteriores inventaron muchas historias, y la mayoría de estas narraciones fueron narradas por Ibn Ishaq.
8- También es difícil aceptar los demás detalles. Cómo puede ser posible que cientos de personas estuvieran encerradas en una sola casa perteneciente a una mujer de Banu Najjar.
Las fuentes de la narración son sumamente dudosas y los detalles de la noticia son diametralmente opuestos al espíritu del islam y a los versículos del Corán. Hay falta de fuentes fiables y las pruebas circunstanciales no apoyan las narraciones. Esto significa que la narración es algo que va más allá de ser dudosa.
En el islam, salvo en caso de qisas y de guerra, quitar una vida inocente se ha equiparado a matar a toda la humanidad. También se ha dicho que ser el medio para dar vida a una persona es como dar vida a toda la humanidad. Cuando se mira el asunto de Qurayza a la luz de los juicios del Corán, se puede comprender cómodamente que es un relato irreal.
”Quien mate a un alma sin que sea a cambio de otra alma o de una corrupción en la tierra (injustamente), será como si hubiera matado a toda la humanidad. Y quien le dé vida (impidiendo que la maten), será como si hubiera dado vida a toda la humanidad…” (Sura Al-Maida, 32)