Volver a la guía
AZTRENDEFRESNLRUITSQBSROKYDA

El Corán señala el camino a la ciencia: Introducción

Contenido
  1. Introducción
  2. Diseño inteligente, es decir, creación
  3. La religión impulsa la ciencia
  4. La religión garantiza que la ciencia esté bien orientada
  5. La religión y la ciencia concuerdan siempre entre sí
  6. Los milagros científicos del Corán
  7. Científicos creyentes
  8. Científicos creyentes que vivieron en el pasado
  9. Otros científicos creyentes que vivieron en el pasado
  10. Científicos creyentes de nuestra época
  11. Científicos musulmanes
  12. Otros científicos creyentes de nuestra época
  13. Conclusión
  14. Notas

En el Corán se invita a las personas a reflexionar sobre los cielos, la tierra, las montañas, las estrellas, las plantas, las semillas, los animales, la sucesión de la noche y el día, su propio nacimiento, la lluvia y muchas otras criaturas, y a investigar todo lo creado. La persona que examina estas cosas verá en todos los seres el arte creador de Allah y, de este modo, llegará a conocer a nuestro Señor, que la creó a ella y a todo el universo de la nada.

Uno de los caminos para investigar el universo y todos los seres que contiene, y para descubrir el arte creador de Allah y darlo a conocer a las personas, es la «ciencia». Por consiguiente, la religión considera la ciencia un camino para alcanzar los detalles del arte creador de Allah y, por esa razón, la fomenta.

Así como la religión alienta la investigación científica, también la investigación científica orientada a partir de las verdades de la religión islámica da resultados muy rápidos y precisos. Porque la religión ofrece la respuesta más correcta y más exacta a la pregunta de cómo surgieron el universo y la vida. En consecuencia, las investigaciones que parten del punto correcto desvelarán los secretos del origen del universo y de los seres vivos en el menor tiempo posible y con el menor gasto de trabajo y energía. Como dijo Albert Einstein, considerado uno de los más grandes científicos del siglo XX, “la ciencia sin religión está coja”; es decir, la ciencia a la que la religión no muestra el camino no puede avanzar, tarda muchísimo en obtener resultados precisos y, a menudo, ni siquiera llega a obtenerlos.

Por otro lado, salta a la vista cuánto tiempo han hecho perder a la humanidad, sobre todo en los dos últimos siglos, los trabajos científicos realizados por hombres de ciencia de ideología materialista incapaces de ver esta verdad, que gran parte de los esfuerzos hechos en ese camino han sido en vano y que billones en recursos invertidos se han esfumado en el aire.

Precisamente por eso hay una verdad que las personas deben conocer con certeza. La ciencia solo puede obtener resultados correctos si persigue el objetivo de investigar el poder infinito de Allah y las pruebas de la creación en el universo, y si trabaja con ese fin. Si su camino se determina correctamente, es decir, si se orienta de forma acertada, puede garantizarse que la ciencia alcance su verdadero objetivo en el menor tiempo posible.