Principios básicos del Islam: El Día del Juicio Final
Contenido
- Introducción
- No hay otro Dios sino Él
- Dios lo abarca todo
- Dios está cerca del hombre
- Dios lo creó todo según un decreto establecido
- Dios tiene poder sobre todas las cosas
- Dios lo ve y lo sabe todo
- Todos los seres están sometidos a Dios
- Las falsas creencias acerca de Dios
- La fe en Dios está libre de idolatrías
- Hacer una valoración justa de Dios
- La grandeza y poder infinitos de Dios
- El amor y el temor de Dios
- El Corán es una guía
- La creencia en los libros revelados por Dios y en Sus mensajeros
- La fe en los ángeles
- La transitoriedad de la vida de este mundo
- El ser humano está sometido a una prueba
- La muerte no es el fin
- La creencia en el Más Allá
- La fe en el Día del Juicio Final
- La resurrección
- El Día del Juicio Final
- El Paraíso y el Infierno
- El objetivo consiste en contentar a Dios
- El pecado y el arrepentimiento
- La religión está en consonancia con las inclinaciones naturales del ser humano
- Los creyentes deben estar unidos y cooperar
- La última palabra
— (12) esos que [desdeñosamente] preguntan: "¿Cuándo llegará ese Día del Juicio?" Sura 51: Ad-Dariyat (Los Vientos Que Arrastran)
(5) ¡Realmente, lo que os ha sido prometido es sin duda la verdad, (6) y, realmente, el juicio ha de llegar! Sura 51: Ad-Dariyat (Los Vientos Que Arrastran)
Dios hace al hombre responsable de sus actos. A cada persona, que ha sido puesta a prueba en este mundo, se la llamará para que dé cuenta de ellos el Día del Juicio Final. Ese día, se percatará de que nada ha permanecido oculto a Dios y que todo lo bueno o malo que haya hecho se pondrá al descubierto: --(16) el Día en que surjan [de las tumbas], sin que nada de ellos esté oculto a Dios.
¿De quién será la soberanía en ese Día?
¡De Dios, el que tiene dominio absoluto sobre todo lo que existe!
(17) Ese Día cada ser humano será retribuido con lo que se haya ganado: no [habrá] injusticia en ese Día:
¡ciertamente, Dios es rápido en ajustar cuentas! Sura 40: Gáfir (Que Perdona)
El hombre no siempre recibe el castigo que merece en este mundo. Dios da una prórroga a algunos, aunque nos informa de que, en el más allá, Les hará pagar por todas sus malas acciones. Siendo éste el caso, no resulta muy acertado que los que cometen actos ilícitos piensen que han evadido su castigo simplemente porque han conseguido escapar a la ley y no se les ha castigado en este mundo. El Día del Juicio Final comprobarán que el hombre no le puede esconder nada a Dios. Por su nombre “Al Hafiz” (El que guarda todas las cosas con gran detalle), Dios conoce cada movimiento que hace el hombre y ordena a Sus ángeles que lo registren. Dios nos informa de esto en el Corán:
(17) [Y así,] cada vez que se encuentran cara a cara las dos exigencias [de su naturaleza], enfrentadas una a la derecha y otra a la izquierda, (18) no pronuncia palabra sin que haya junto a él un vigilante, siempre presente. Sura 50: (Qaf)
Dios, que conoce todo hasta el más mínimo detalle, que es testigo de cada momento de nuestras vidas, digamos una palabra en voz alta o la guardemos en el corazón, nos juzgará justamente el Día del Ajuste de Cuentas, cuando se conozca por completo el atributo que define a Dios como Justo:
(47) Pero dispondremos balanzas justas en el Día de la Resurrección, y ningún ser humano será tratado injustamente en lo más mínimo: pues aunque hubiera [en él sólo] el peso de un grano de mostaza [de bien o de mal], lo tendríamos en cuenta; y ¡nadie lleva las cuentas tan bien como Nosotros! Sura 21: Al-Anbiya’ (Los Profetas)
Dios, el Justo, es infinitamente misericordioso y benévolo con Sus siervos. Dios promete a los que hagan una buena acción que recibirán diez como ella, mientras que el que cometa una mala acción únicamente recibirá lo que merezca:
(160) Quien se presente [ante Dios] con una buena acción recibirá una recompensa diez veces mayor; pero quien se presente con una mala acción será retribuido sólo con otro tanto: y nadie será tratado injustamente. Sura 6: Al-Anaam (El Ganado)
Cuando llegue el ajuste de cuentas, se conducirá a la gente bien al paraíso bien al infierno, dependiendo del lado por el que reciban sus libros:
(7) Y aquel cuyo registro le sea entregado en su mano derecha, (8) habrá de tener un ajuste de cuentas fácil, (9) y volverá dichoso con los de su misma clase.
(10) Pero aquel cuyo registro le sea entregado detrás de su espalda, (11) llegará a implorar la aniquilación: (12) pero entrará en las llamas abrasadoras.
(13) Ciertamente, [en su vida terrenal] vivió alegre entre gente de su misma clase --(14) pues, ciertamente, jamás pensó que habría de regresar [a Dios].
(15) ¡Claro que sí! ¡Su Sustentador le veía perfectamente! Sura 84: Al-Inshiqaq (El Resquebrajamiento)