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Principios básicos del Islam: Hacer una valoración justa de Dios

Contenido
  1. Introducción
  2. No hay otro Dios sino Él
  3. Dios lo abarca todo
  4. Dios está cerca del hombre
  5. Dios lo creó todo según un decreto establecido
  6. Dios tiene poder sobre todas las cosas
  7. Dios lo ve y lo sabe todo
  8. Todos los seres están sometidos a Dios
  9. Las falsas creencias acerca de Dios
  10. La fe en Dios está libre de idolatrías
  11. Hacer una valoración justa de Dios
  12. La grandeza y poder infinitos de Dios
  13. El amor y el temor de Dios
  14. El Corán es una guía
  15. La creencia en los libros revelados por Dios y en Sus mensajeros
  16. La fe en los ángeles
  17. La transitoriedad de la vida de este mundo
  18. El ser humano está sometido a una prueba
  19. La muerte no es el fin
  20. La creencia en el Más Allá
  21. La fe en el Día del Juicio Final
  22. La resurrección
  23. El Día del Juicio Final
  24. El Paraíso y el Infierno
  25. El objetivo consiste en contentar a Dios
  26. El pecado y el arrepentimiento
  27. La religión está en consonancia con las inclinaciones naturales del ser humano
  28. Los creyentes deben estar unidos y cooperar
  29. La última palabra

(74) No tienen una comprensión acertada de Dios [quienes yerran de este modo]: pues, ¡ciertamente, Dios es en verdad fuerte, todopoderoso! Sura 22: Al-Hach (La Peregrinación)

Dios manifiesta Su infinito poder y sabiduría en cualquier parte. La perfección del cuerpo humano, del diseño de una flor, la belleza de sus colores y su aroma, la gloria en los cielos y en el universo, el orden de las órbitas de los planetas, los peces de lo profundo de los océanos y el intrincado diseño de todo lo que ves a tu alrededor son claras manifestaciones de la infinidad y el poder de Dios. Algunos incrédulos, a pesar de percibir la existencia de Dios y Su infinito poder, lo niegan debido a su arrogancia. No comprenden la verdadera grandeza de Dios. Puesto que carecen de inteligencia, no ven los signos evidentes de Su existencia y grandeza, que se manifiestan en todos los seres. La despreocupación de estas personas se expresa del siguiente modo en esta aleya:

(105) Pero --¡cuantos signos hay en los cielos y en la tierra que ellos pasan por alto [sin reflexionar], y a los que vuelven la espalda! Sura 12: Iusuf (José)

Sólo los que reflexionan sobre el propósito de la creación que les rodea, que cuentan con una clara facultad de discernimiento, que utilizan sus mentes y su conciencia, pueden reconocer la verdad que estas señales llevan implícitas. Uno de los principales atributos de un creyente es su capacidad de percepción. Los creyentes, que son capaces de ejercitar sus mentes sin las trabas de razonamientos equivocados, reconocen el arte y poder de Dios a través de Su creación y de este modo aprecian en su totalidad Su grandeza y gloria. Una aleya del Corán relata que los que son capaces de pensar con claridad ven los signos de Dios dondequiera que miran:

(164) Ciertamente, en la creación de los cielos y de la tierra, en la sucesión de la noche y el día: en las naves que surcan el mar con lo que es de provecho para el hombre: y en las aguas que Dios hace descender del cielo, dando vida con ellas a la tierra, antes muerta, y haciendo que se multipliquen en ella toda clase de criaturas: en la variación de los vientos, en las nubes sujetas a su curso entre el cielo y la tierra:

[en todo eso] hay mensajes claros para gentes que usan su razón. Sura 2: Al-Baqara (La Vaca)

Una persona así dispuesta reconoce los signos de la existencia de Dios dondequiera que mira, percibiéndole en Su verdadero poder. Los creyentes mantienen sus mentes constantemente ocupadas recordando a Dios, mientras que la mayoría de la humanidad pasa su vida sin pensar en estos hechos. En una aleya del Corán se relata de la siguiente manera el comportamiento ideal que un musulmán debe observar:

(191) [y] que recuerdan a Dios, de pie, sentados y cuando se acuestan, y meditan [así] sobre la creación de los cielos y de la tierra:

"¡Oh Sustentador nuestro! No creaste [nada de] esto sin un significado y un propósito. ¡Infinita es Tu gloria! ¡Presérvanos del castigo del fuego! Sura 3: Al Imran (La Casa de Imrán)