Principios básicos del Islam: La creencia en el Más Allá
Contenido
- Introducción
- No hay otro Dios sino Él
- Dios lo abarca todo
- Dios está cerca del hombre
- Dios lo creó todo según un decreto establecido
- Dios tiene poder sobre todas las cosas
- Dios lo ve y lo sabe todo
- Todos los seres están sometidos a Dios
- Las falsas creencias acerca de Dios
- La fe en Dios está libre de idolatrías
- Hacer una valoración justa de Dios
- La grandeza y poder infinitos de Dios
- El amor y el temor de Dios
- El Corán es una guía
- La creencia en los libros revelados por Dios y en Sus mensajeros
- La fe en los ángeles
- La transitoriedad de la vida de este mundo
- El ser humano está sometido a una prueba
- La muerte no es el fin
- La creencia en el Más Allá
- La fe en el Día del Juicio Final
- La resurrección
- El Día del Juicio Final
- El Paraíso y el Infierno
- El objetivo consiste en contentar a Dios
- El pecado y el arrepentimiento
- La religión está en consonancia con las inclinaciones naturales del ser humano
- Los creyentes deben estar unidos y cooperar
- La última palabra
(64) pues [si lo hicieran, sabrían que] esta vida no es sino un disfrute pasajero y un juego --mientras que, ciertamente, la morada en la Otra Vida es en verdad la única vida [verdadera]: ¡si tan sólo supieran esto! Sura 29: Al-Aankabut (La Araña)
Lo que nos aguarda al final de esta prueba que es la vida en este mundo es una recompensa o un castigo. Los que realizan buenas acciones y tienen fe en Dios ganan Su favor y son recompensados con un paraíso eterno, pero los perversos, aquellos que niegan a Dios y transgreden Sus límites merecen el infierno, donde hallarán un castigo eterno. En realidad, el hombre nunca desaparece. Nuestra vida eterna comienza en el momento en que somos creados. Es decir, ya la hemos comenzado. Una vez que nuestra prueba haya terminado, e inmediatamente después del momento de la transición al que llamamos muerte, seguiremos viviendo en la eternidad. Si la pasaremos sufriendo tormentos o dichas depende de nuestro grado de compromiso con la Palabra de Dios (el Corán) y de su quisquillosidad al observar Sus límites. Todo este sistema, el universo, el mundo, los seres humanos y todo lo que se creó para ellos, ha sido diseñado con un fin: la vida en el más allá. Dios nos informa de que la existencia del hombre en este mundo tiene un propósito y de que, en el más allá, después de la corta vida de este mundo, el hombre tendrá que dar cuenta de sus actos.
(115) ¿Pensabais, acaso, que os creamos por mera diversión, y que no habríais de retornar a Nosotros? Sura 23: Al-Mu'minún (Los Creyentes)
La vida eterna supone una enorme bendición en comparación con la corta vida del presente, que no es más que un “momento”. Verdaderamente es un gran favor que, como recompensa por seguir las inclinaciones básicas que nos son naturales (como tener fe y buscar Su aprobación), Dios nos otorgue la vida eterna en el paraíso.
(58) y entonces a aquellos que hayan llegado a creer y hayan hecho buenas obras, ciertamente les asignaremos mansiones en ese paraíso por el que corren arroyos, en el que residirán: ¡qué excelente recompensa para los que trabajan -- Sura 29:
Al-Aankabut (La Araña)
La vida del más allá es importante en el sentido que representa la manifestación de la justicia infinita de Dios, así como el abastecimiento de Sus dones infinitos. El más allá será el lugar en donde todo lo que hagamos en este mundo tendrá su compensación, en donde prevalecerán la justicia y la compasión. En la siguiente aleya se describe la incuestionable justicia del más allá:
(77) … Di: "Breve es el disfrute en este mundo; mientras que la Otra Vida es mejor para los que son conscientes de Dios -ya que ninguno de vosotros será tratado injustamente en lo más mínimo. Sura 4: An-Nisa’ (Las Mujeres)
Dios, que tiene el poder de crearlo todo, puede sin duda crear el más allá:
(81) ¿No es, acaso, Aquel que ha creado los cielos y la tierra capaz de crear [de nuevo] algo como esos [que han muerto]?
¡Claro que lo es! –pues sólo Él es el Creador Supremo, el Omnisciente: Sura 36: Ia Sin (Oh Tú, Ser Humano)