Los corazones se sosiegan con la remembranza de Dios
Según las investigaciones de David B. Larson y su equipo del Centro Nacional Norteamericano de Investigación de la Salud (American Nacional Health Research Center), los estudios comparativos entre estadounidenses creyentes y no…
Según las investigaciones de David B. Larson y su equipo del Centro Nacional Norteamericano de Investigación de la Salud (American Nacional Health Research Center), los estudios comparativos entre estadounidenses creyentes y no creyentes han dado resultados sorprendentes. Por ejemplo, las personas religiosas sufren un 60% menos de enfermedades cardíacas que las que tienen poca fe o ninguna, la tasa de suicidios entre las primeras es un 100% menor que entre las segundas, las primeras sufren mucho menos de hipertensión arterial que las otras y por cada fumador entre los religiosos hay 7 entre los ateos o escépticos.
Algunos psicólogos tienden a considerar estas cifras como producto de simples “efectos psicológicos”. Sostienen que la fe mejora el ánimo de la gente y esto contribuye a su salud. La explicación es admisible. Pero si se examina el tema surgen conclusiones más sorprendentes. La fe en Dios es mucho más fuerte que cualquier influencia psicológica. Las investigaciones a gran escala llevadas a cabo por el Dr. Herbert Benson --ateo confeso-- de la Facultad de Medicina de Harvard han producido resultados notables en este campo: se llegó a la conclusión de que la creencia ferviente en Dios es lo que actúa de modo más positivo sobre la salud humana y proporciona la mayor paz mental.
¿Cuál es la causa de esta conexión entre la fe, el alma humana y el cuerpo? La conclusión a la que arribó Benson, un investigador laico, es, en sus propias palabras, que el cuerpo y la mente del ser humano están regulados para creer en Dios. Este hecho, que el mundo de la medicina ha comenzado lentamente a apreciar, es un secreto que fue revelado en el Corán en estos términos:
«¿No es acaso con la remembranza de Dios que se sosiegan los corazones?»
Las personas creyentes que rezan y confían en Dios son psicológica y físicamente más saludables porque actúan de acuerdo a como fueron creados. Las filosofías y sistemas que violan los principios connaturales en la creación del ser humano conducen siempre al sufrimiento, a la inquietud, a las dificultades y a la infelicidad.
La medicina moderna tiende actualmente a tomar conciencia de estos hechos que brevemente hemos expuesto. Como afirma Patrick Glynn:
La mezcla milagrosa: La leche materna
La leche materna es un compuesto sin par creado por Dios para cubrir la necesidad nutricional del bebé y para protegerle contra las posibles infecciones.
«Hemos ordenado al hombre con respecto a sus padres su madre le llevó sufriendo pena tras pena y le destetó a los dos años:
“Sé agradecido conmigo (es decir, con Dios) y con tus padres. ¡Soy Yo el fin de todo!»
La leche materna es un compuesto sin par creado por Dios para cubrir la necesidad nutricional del bebé y para protegerle contra las posibles infecciones. El equilibrio nutritivo de la misma se ubica en un nivel ideal y es el producto excelente para el tierno cuerpo de la criatura. Al mismo tiempo, también es muy rica en elementos que aceleran el crecimiento del cerebro y el desarrollo del sistema nervioso.36
Los alimentos artificiales para bebés preparados con la tecnología actual no pueden reemplazar este milagroso alimento lácteo, al que todos los días se le descubren nuevas ventajas. Las investigaciones han demostrado que los bebés alimentados con el mismo quedan particularmente protegidos contra las infecciones de las vías respiratorias y del sistema digestivo. Eso se debe a que los anticuerpos en la leche humana les proveen de una defensa para ello. Otras propiedades del mismo tipo proveen al bebé de un medio favorable para las bacterias “buenas” (“flora normal”), lo que constituye una barrera para las bacterias, virus y parásitos dañinos. Por otra parte, también se ha establecido que en la leche materna existen factores que hacen funcionar apropiadamente el sistema inmune frente a las enfermedades infecciosas.37
Dado que la leche de la madre le ha sido preparada especialmente, es el alimento más nutritivo y más digerible para el sensible sistema digestivo del bebé. Y como consume entonces menos energía en la digestión, dispone de ella para el crecimiento, el desarrollo de los órganos y otras funciones corporales.
Se ha establecido que los bebés prematuros desarrollan mejor las funciones del ojo, realizan mejor las pruebas de inteligencia y tienen otras ventajas si se alimentan con la leche de sus madres, porque la misma contiene niveles más elevados de grasa, proteína, sodio, hierro y cloruro.
Una de las virtudes de la leche humana para el desarrollo del recién nacido es su contenido de ácidos linoleicos de aceite Omega-3. Es de gran importancia también para el cerebro y la retina. Resulta de un valor especial durante la gestación y las primeras etapas postparto para el desarrollo normal del cerebro y los nervios. Los científicos hacen hincapié, en particular, en la importancia de la leche materna ya que es un depósito perfecto y natural de Omega-3.38
Por otra parte, investigaciones realizadas por los estudiosos de la Universidad de Bristol revelaron que entre los beneficios que ésta brinda a largo plazo se encuentra el de la regulación de la presión sanguínea y la consecuente reducción de riesgos de ataques de corazón. El equipo de investigación llegó a la conclusión de que la naturaleza protectora de la leche humana proviene de su capacidad nutritiva. Según los resultados de los estudios publicados en la revista médica “Circulation”, los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidad de desarrollar enfermedades cardíacas. Además, la misma posee cadenas largas de ácidos grasos poliinsaturados que previenen el endurecimiento de las arterias. Los infantes que la toman consumen menos sodio (elemento estrechamente vinculado a la presión sanguínea) y evitan problemas de obesidad. Este es uno de los beneficios de esta leche para el corazón.39
Por otra parte, un equipo conducido por la doctora Lisa Martin del Hospital de Niños Medical Center de Cincinnati en EEUU, encontró en la leche humana alta proporción de la hormona proteica conocida como adiponectina40, cuyo elevado nivel en sangre está asociado con un reducido riesgo de ataques de corazón y viceversa. Como parte del estudio se estableció que la disminución del riesgo de obesidad estaba en relación directa con la proporción de dicha proteína en la leche materna con que se alimentan los bebés.
También descubrieron allí la presencia de la hormona leptina, que juega un papel central en el metabolismo de la grasa. Se cree que la leptina es una señal para el cerebro respecto de la (cantidad) de grasa en el cuerpo. Según el anuncio de la doctora Martin, al absorberse dicha hormona con la leche materna, se reduce el riesgo de obesidad, la diabetes tipo 2, la resistencia a la insulina y los problemas arteriales y coronarios.41
Realidades Acerca del “Alimento Fresco”
Lo que tiene que ver con la leche materna no se restringe a lo escrito. También contribuye a la salud del bebé según la fase del desarrollo en que éste se encuentre, pues la misma se va adaptando a los requerimientos nutricionales específicos. La leche humana, presente en todo momento y a la temperatura ideal, juega un papel principal en el desarrollo del cerebro debido a la grasa y azúcar que contiene. Otro elemento como el calcio es, asimismo, muy estimable en el desarrollo óseo de la criatura.
Ese milagroso compuesto que brinda la madre, aunque se llame “leche”, en realidad está constituido principalmente de agua (no menos del 90%). La calidad de ésta es la mejor y cubre la necesidad del bebé.
La Leche Materna y la Inteligencia
La investigación científica muestra que el desarrollo cognitivo en los niños que toman el pecho es mayor que en quienes están privados del mismo. Un análisis comparativo con bebés alimentados con productos elaborados, realizado por el experto de la Universidad de Kentucky James W. Anderson, estableció que el IQ de los que toman leche materna resulta cinco puntos más elevado que el de los otros. De ese modo se determinó que la inteligencia se beneficia cuando se toma del pecho hasta seis meses, en tanto que no se exhibe ninguna ventaja cuando lo hacen menos de ocho semanas.42
¿Combate el Cáncer la Leche Materna?
Como conclusión de todos los estudios realizados se demuestra que la leche materna protege a los bebés contra el cáncer. Aún no se conoce completamente el mecanismo que lleva a ello. Los investigadores comunicaron que se presentaba un gran potencial positivo al observar que una proteína de la leche humana destruía completamente células tumorales desarrolladas en el laboratorio, sin dañar las células saludables. Catharina Syanborg, profesora de inmunología clínica de la Universidad de Lund en Suecia, encabezaba el grupo que descubrió este efecto inmunológico de la leche materna.43
Describieron como un hallazgo milagroso la manera en que ésta provee protección contra muchas formas de cáncer.
Los investigadores trataron las células de la mucosa intestinal de los recién nacidos con leche materna y se observó que el desorden causado por la bacteria Pneumococcus, conocido como pneumonia, era suficientemente paralizado con esta leche. Los bebés alimentados con la misma se ven mucho menos expuestos a problemas en los oídos y a infecciones en las vías respiratorias que quienes consumieron productos elaborados. Por otra parte, después de demostrarse que la incidencia del cáncer linfático era nueve veces mayor en el segundo grupo que en el primero, advirtieron que eso se repetía con otros tipos de cáncer. La leche materna localiza con exactitud las células cancerígenas y las destruye. Ese trabajo es realizado por una sustancia llamada alfa-lac (alfalactalbúmina) presente en grandes cantidades en la misma. Es producida por una proteína que participa en la elaboración del azúcar lactosa de la leche.44
Esta Bendición Sin Par Es Un Obsequio de Dios
Otra característica milagrosa de la leche humana es que resulta extremadamente beneficiosa como alimento del bebé durante dos años.45
Esto fue descubierto hace poco por la ciencia, aunque ya fue revelado por Dios hace 1.400 años:
«Las madres amamantarán a sus hijos durante dos años completos si desea que la lactancia sea completa…»
Así como no es la madre quien decide producir en su cuerpo esa leche la fuente más adecuada de alimentación para los tiernos y desvalidos niños, tampoco decide darle a la misma distintos niveles nutricionales. Es Dios Todopoderoso Quien conoce las necesidades y despliega misericordia sobre todo lo viviente. Es El Quien crea la leche para el bebé en el cuerpo de la madre.
Mientras se afirma en el Corán que es fácil para Dios resucitar al hombre después de la muerte, se enfatiza particularmente la cuestión de las huellas dactilares:
El milagro de la miel
La miel es una “cura para los hombres” según lo establecen los versículos anteriores. Actualmente la apicultura y los productos apícolas están despertando el interés de los investigadores en los países más avanzados en el campo…
«Tu Señor le ha inspirado a la abeja:
“Construye moradas en las montañas, en los árboles, y también en las estructuras que erige el hombre. Luego, come de todo tipo de frutos y anda dócilmente por los caminos de tu Señor”. De su vientre sale un jarabe de color diverso que contiene una cura para los hombres. Ciertamente hay en ello un signo para gente que reflexiona»
La miel es una “cura para los hombres” según lo establecen los versículos anteriores. Actualmente la apicultura y los productos apícolas están despertando el interés de los investigadores en los países más avanzados en el campo científico, y entre los beneficios de la miel se han enumerado los siguientes:
Fácilmente digerible: Debido a que las moléculas de azúcar de la miel pueden convertirse fácilmente en otros azúcares (por ejemplo, fructosa en glucosa), la miel es digerida con facilidad incluso por los estómagos más sensibles y pese a su alto contenido de acidez. Ayuda a un mejor funcionamiento de los riñones y los intestinos.
Se difunde rápidamente a través de la sangre, constituyendo una rápida fuente de energía. Acompañada con agua tibia la miel se difunde en el torrente sanguíneo en 7 minutos. Sus moléculas de monosacáridos favorecen la actividad del cerebro que es el mayor consumidor de estos azúcares. La miel es un compuesto natural de azúcares como glucosa y fructosa. Según investigaciones recientes esta única combinación de azúcares es la más efectiva para eliminar la fatiga e incrementar el desempeño atlético.
Ayuda a la formación de la sangre: la miel provee una parte importante de la energía que el cuerpo requiere para la formación de la sangre. Además ayuda a limpiar la sangre. Tiene también efectos positivos en la regulación y facilitación de la circulación sanguínea. También funciona como protección contra problemas en la circulación capilar y contra la arteriosclerosis.
No alberga bacterias: A esta propiedad bactericida de la miel se la denomina “efecto inhibitorio”. Algunas de las causas de dicha propiedad antimicrobiana provienen de su alto contenido de azúcar que limita la cantidad de agua que los microorganismos necesitan para crecer, de su alta acidez (bajo pH) y de una composición que priva a las bacterias del nitrógeno necesario para su reproducción.
Antioxidante: cualquiera que desee una vida saludable debería consumir antioxidantes. Se trata de compuestos presentes en las células que les permiten librarse de los subproductos perjudiciales de las funciones metabólicas normales. Estos elementos inhiben las reacciones químicas destructivas que provoca la putrefacción de los alimentos y muchas enfermedades crónicas. Los investigadores creen que los productos alimenticios ricos en antioxidantes pueden prevenir problemas cardíacos y el cáncer. Hay poderosos antioxidantes presentes en la miel: pinocembrin, pinobanksin, chrisin y galagin. El pinocembrin es un antioxidante que sólo existe en la miel.
Fuente de vitaminas y minerales: la miel está compuesta por azúcares como la glucosa y la fructosa y minerales como magnesio, potasio, calcio, sodio, cloro, azufre, hierro y fosfatos. Contiene vitaminas B1, B2, C, B6, B5 y B3, variando sus cantidades según las cualidades del néctar y el polen del cual se produjo. Además contiene cobre, yodo y zinc en pequeñas cantidades.
La miel se utiliza para curar heridas:
Utilizada en el tratamiento de las heridas facilita el proceso de curación y evita que se endurezcan gracias a su capacidad de absorber la humedad del aire. La miel estimula el crecimiento de las células epiteliales que forman la piel nueva para cubrir la lastimadura que se sana. Y aunque ésta sea grande, la miel puede eliminar la necesidad de tejidos transplantados.
La miel estimula la reconstrucción del tejido involucrado en el proceso de curación. Estimula la formación de nuevos capilares y el crecimiento de fibroblastos que reemplazan el tejido conectivo de las capas más profundas de la piel y producen las fibras colágenas que fortalecen la reparación.
La miel tiene una propiedad antiinflamatoria que reduce la hinchazón alrededor de la herida, lo cual mejora la circulación y apura el proceso de curación. También reduce el dolor.
La miel no se pega al tejido interno de la herida, de modo que no desgarra el tejido nuevo que se forma ni se produce dolor al cambiarse los vendajes.
La miel es usada con gran éxito en los pacientes con heridas o úlceras producto de la radioterapia.46
Gracias a su propiedad antimicrobiana, la miel previene la infección de las heridas y en caso de presentarse la elimina rápidamente. Es totalmente efectiva incluso ante cepas de bacterias resistentes a los antibióticos. A diferencia de éstos y de los antisépticos, no presenta ninguna complicación debido a efectos adversos (alergia o rechazo a ciertos medicamentos, etc.).47 De lo dicho se puede inferir fácilmente que la miel posee grandes propiedades “curativas”. Indudablemente, su mención en el Corán es uno de los milagros en este libro santo, revelado por el Poderoso y Exaltado.