Algunos secretos revelados en el Corán: La oración mantiene al ser humano alejado del mal
Contenido
- Introducción
- Dios responde a todas las personas que le rezan
- Dios aumenta sus bendiciones a quienes le son agradecidos
- Los secretos que encierran el someterse y confiar en Dios
- En todo acontecimiento hay algo conveniente
- Cada dificultad conlleva su facilidad
- Dios ciega el entendimiento de los incrédulos
- Dios concede entendimiento a quienes le aprecian
- Los benevolentes encuentran benevolencia
- El rostro de los creyentes irradia luz y el de los incrédulos aflicción
- Motivo por el que Dios borra las malas acciones
- Dios anima a gastar sinceramente en Su camino
- El efecto positivo del buen hablar y del buen obrar
- Modo por el que Dios provee sitio amplio a los creyentes
- Dios ayuda a quienes respaldan su religión
- Las disputas debilitan
- Los corazones sólo encuentran satisfacción en el recuerdo de Dios
- La astucia de Satanás es débil
- Seguir la opinión de la mayoría aparta al ser humano del sendero recto
- Motivos por los que las bendiciones se multiplican o se reducen
- Obedecer al Mensajero es obedecer a Dios
- Un pequeño grupo de creyentes puede imponerse a una gran cantidad de incrédulos
- Dios hace triunfar Su religión cuando el creyente Lo adora sólo a Él
- La vida en este mundo es muy breve
- Dios llena de miedo los corazones de los incrédulos
- La sabiduría y el hablar resuelto y prudente son bendiciones de Dios
- El ser humano también rendirá cuentas por sus pensamientos e intenciones
- Es Dios quien hace al ser humano afectuoso y cariñoso
- El incrédulo y el creyente no mueren de la misma manera
- La oración mantiene al ser humano alejado del mal
- Quien muere en el camino de Dios, está vivo en el otro mundo
- Es Dios quien hace digno a quien Él quiere
- Claves para encontrar el sendero recto
- Es el alma la que insinúa el pecado
- Propósitos de Dios al otorgar a la gente riqueza y abundancia de bienes materiales
- Causa por la que Dios no castiga de inmediato a los incrédulos
- Conclusión

Alos creyentes se les prescriben las oraciones en momentos específicos del día, como lo especifica el Corán. Dios promete premiar a quienes cumplen esa prescripción regularmente:
¡Recita lo que se te ha revelado de la Escritura! ¡Haz la oración! La oración prohíbe la deshonestidad y lo reprobable. Pero el recuerdo de Dios es más importante aún. Dios sabe lo que hacéis.
Como comunica Dios, quienes cumplen con la oración se mantienen alejados de la indecencia y el mal. Es Dios quien inspira el no hacer cosas equivocadas.
El que respeta a Dios como corresponde cumple con las oraciones como lo prescribe el Corán. El que se para, inclina y prosterna ante el Señor a ciertas horas del día, seguramente se mantendrá alejado de las acciones incorrectas y sentirá un temor reverente por Dios. La conciencia de gente así descartará lo inmoral y perjudicial gracias a la inspiración y voluntad de Dios. Incluso, si en algún momento hacen algo incorrecto por un brevísimo tiempo, se darán cuenta de ello mientras hacen la oración y reflexionan ante el Señor sobre Su poder infinito. De inmediato se arrepentirán y evitarán caer de nuevo en lo nocivo.