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Algunos secretos revelados en el Corán: Dios llena de miedo los corazones de los incrédulos

Contenido
  1. Introducción
  2. Dios responde a todas las personas que le rezan
  3. Dios aumenta sus bendiciones a quienes le son agradecidos
  4. Los secretos que encierran el someterse y confiar en Dios
  5. En todo acontecimiento hay algo conveniente
  6. Cada dificultad conlleva su facilidad
  7. Dios ciega el entendimiento de los incrédulos
  8. Dios concede entendimiento a quienes le aprecian
  9. Los benevolentes encuentran benevolencia
  10. El rostro de los creyentes irradia luz y el de los incrédulos aflicción
  11. Motivo por el que Dios borra las malas acciones
  12. Dios anima a gastar sinceramente en Su camino
  13. El efecto positivo del buen hablar y del buen obrar
  14. Modo por el que Dios provee sitio amplio a los creyentes
  15. Dios ayuda a quienes respaldan su religión
  16. Las disputas debilitan
  17. Los corazones sólo encuentran satisfacción en el recuerdo de Dios
  18. La astucia de Satanás es débil
  19. Seguir la opinión de la mayoría aparta al ser humano del sendero recto
  20. Motivos por los que las bendiciones se multiplican o se reducen
  21. Obedecer al Mensajero es obedecer a Dios
  22. Un pequeño grupo de creyentes puede imponerse a una gran cantidad de incrédulos
  23. Dios hace triunfar Su religión cuando el creyente Lo adora sólo a Él
  24. La vida en este mundo es muy breve
  25. Dios llena de miedo los corazones de los incrédulos
  26. La sabiduría y el hablar resuelto y prudente son bendiciones de Dios
  27. El ser humano también rendirá cuentas por sus pensamientos e intenciones
  28. Es Dios quien hace al ser humano afectuoso y cariñoso
  29. El incrédulo y el creyente no mueren de la misma manera
  30. La oración mantiene al ser humano alejado del mal
  31. Quien muere en el camino de Dios, está vivo en el otro mundo
  32. Es Dios quien hace digno a quien Él quiere
  33. Claves para encontrar el sendero recto
  34. Es el alma la que insinúa el pecado
  35. Propósitos de Dios al otorgar a la gente riqueza y abundancia de bienes materiales
  36. Causa por la que Dios no castiga de inmediato a los incrédulos
  37. Conclusión

Dios dice en muchos versículos que llena de temor los corazones de los incrédulos:

Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles:

"Yo estoy con vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean....".

Corán, 8:12

El es Quien expulsó de sus viviendas a los de la gente de la Escritura que no creían, cuando la primera reunión. No creíais (dirigido a los creyentes) que iban a salir y ellos creían que sus fortalezas iban a protegerles contra Dios. Pero Dios les sorprendió por donde menos lo esperaban.

Sembró el terror en sus corazones y demolieron sus casas con sus propias manos y con la ayuda de los creyentes.

Los que tengáis ojos ¡escarmentad!

Corán, 59:2

Dios debilita la fortaleza de quienes se oponen a los creyentes y resisten a El y a Su religión, infundiendo terror en sus corazones. Se trata de un milagro. Es de gran importancia que los creyentes sopesen estos versículos y extraigan lecciones. Esto es así porque, como mencionamos en los capítulos anteriores, nuestros corazones están en las manos de Dios, Quien siembra lo que desea en el corazón de quien El quiera. La tarea de los creyentes no es buscar impactar sobre otros sino ser solamente sinceros. Por ejemplo, el creyente es responsable de advertir a una persona a la luz de los versículos coránicos, pero ésta obtendrá la guía correcta, independientemente de lo lúcido de la explicación que reciba, sólo si Dios lo permite. De la misma manera, el creyente está indefenso frente a los peligros. No puede amedrentar de ningún modo a los enemigos. Es Dios quien protege y respalda a los creyentes que se esfuerzan sinceramente en consideración del agrado de Dios. Como se dice en los versículos anteriores, infunde terror en los corazones de sus enemigos y los complica muchísimo con sus propios problemas. De esta manera Dios socorre a los creyentes. Dios inspira distintos temores en las almas de los incrédulos: el temor a la muerte, al futuro, al perjuicio, a los desastres naturales, a la pérdida de la riqueza. Y el temor a la muerte es el principal, pues dicha gente no cree en el Más Allá, está fuertemente ligada a este mundo y supone que será reducida a la nada y perderá todo lo que tiene. Es este temor el que alimenta otras flaquezas.

Dios nos dice que infunde pavor en el corazón de los incrédulos debido a que asocian otros a El. El Corán relata cuál es el fin de esta gente:

Infundiremos el terror en los corazones de los que no crean, por haber asociado a Dios algo a lo que El no ha conferido autoridad. Su morada será el Fuego. ¡Qué mala es la mansión de los impíos!

Corán, 3:151