La manera de hablar de un musulmán: Hablar confiando en Allah
Contenido
- Introducción
- La importancia que tiene la forma de hablar de un musulmán
- Las características de la manera de hablar de un musulmán
- Alabar el poder de Allah
- Recordar a Allah con frecuencia
- Invocar a Allah por medio de Sus Bellos Nombres
- Hablar sabiendo que Allah está contigo en todo momento
- Hablar sin asociar nada ni a nadie con Allah
- Hablar para alabar y exaltar a Allah
- Hablar sabiendo lo desvalido que se está ante Allah
- Emplear el Corán como guía en la forma de hablar
- Hablar confiando en Allah
- Hablar sabiendo que la vida de este mundo es pasajera
- Hablar mostrando preocupación por lo que es lícito e ilícito
- Disfrutar de lo bueno y prohibir lo malo
- Hablar con sabiduría
- Hablar con sinceridad
- Decir la verdad
- Hablar sensata y lógicamente
- Dar buenas noticias
- Hablar para suscitar la alegría y el entusiasmo
- Hablar con suma amabilidad
- Hablar de manera comedida, cortés y respetuosa
- Hablar con humildad
- Hablar con tolerancia e indulgencia
- Consultar
- Decir ‘¡Lo que Dios quiera será, pues no hay poder sino en Dios!’
- Hablar bien a nuestros padres
- No criticar ni hablar a espaldas de los demás
- Evitar la sospecha y la calumnia
- No hablar burlándose de alguien
- Evitar hablar con codicia y envidia
- No hacer declaraciones vacías y triviales
- No interrumpir y hablar con calma
- Evitar hablar con hipocresía
- Evitar una manera de hablar que de lugar a dudas
- Evitar un discurso inquisitivo e indiscreto
- Evitar declaraciones que conducen al mal
- Evitar la ofuscación
- No celebrar reuniones secretas
- Los efectos que se derivan de la manera de hablar de un musulmán
- Conclusión

Cuando tienen problemas y necesitan ayuda, o quieren conseguir alguna cosa, los ignorantes buscan una solución en lo que consideran que son las fuentes de poder de este mundo. Algunos esperan ayuda de amigos influyentes, otros de gente con riqueza, reputación o autoridad. Olvidan que todas estas personas son criaturas impotentes que actúan bajo el control de Allah. Por tanto, como lo olvidan, intentan congraciarse con ellos. De hecho, sólo existe un poder que puede ocasionar el bien o el mal a una persona, y ése es Allah. Los musulmanes conocen esta verdad. Por esta razón, hablan en cualquier momento con la esperanza de que Allah los ayude y les respalde, y con el único objetivo de lograr Su aprobación. Incluso aunque estén necesitados, tengan problemas o dificultades, saben que sólo Allah puede aliviar estas circunstancias y que Él es el único que puede ayudarles. Por tanto, los creyentes se animan unos a otros a volverse a Allah y poner su confianza en Él cuando se enfrentan a las dificultades. El Corán dice:
Si Dios os auxilia, nadie podrá venceros; pero si Él os abandona, ¿quien podría auxiliaros luego? ¡Que los creyentes pongan su confianza en Dios! (Corán, La casa de Imrán, Al ‘Imran, 3: 160)
Además, los creyentes hablan sabiendo que Allah siempre se encuentra a su lado y que, sin el permiso de Allah, nadie ni nada puede hacerles daño, según estipula lo siguiente: “… Y Dios, sin duda, ha de auxiliar a quien auxilia a Su causa” (Corán, La peregrinación, Al-Hajj, 22: 40).
Incluso en los peores momentos, más críticos o letales, creen que hay bendiciones en lo que sufren e iluminan a los que les rodean con esta verdad, como el Profeta Jacob (Yaqub) dijo, según esta aleya del Corán: “… en manos de Dios. En Él he puesto mi confianza: pues, todos los que confían [en Su existencia] deben poner su confianza sólo en Él.” (Corán, José, Yusuf, 12: 67)
Los creyentes no utilizan en ningún momento la manera de hablar de los que están absorbidos por el miedo, el pánico o la desesperación; al contrario, hablan de forma calmada y comedida. Saben que perder la esperanza en Allah es una característica de quienes son incapaces de comprender las sutilezas de la fe. Como son conscientes de que todo ocurre por deseo de Allah, y según Su sabiduría, no dejan paso a las falsas preocupaciones en época de dificultades. Hablan sabiendo que Allah hará lo que sea mejor para ellos. En la siguiente aleya del Corán se nos cuenta que sin duda Allah ayuda a quienes le ayudan a Él:
“¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Recordad las bendiciones que Dios os dispensó cuando una gente [enemiga] estaba a punto de poneros las manos encima y Él contuvo sus manos. Manteneos, pues, conscientes de Dios: y que en Dios pongan los creyentes su confianza.” (Corán, El ágape, Al-Ma’ida, 5: 11)
(60) Y [los egipcios] les dieron alcance al amanecer; (61) y tan pronto como los dos grupos se avistaron, los seguidores de Moisés exclamaron: “¡Sin duda seremos alcanzados [y aniquilados]!” (62) Respondió: “¡No, en verdad! ¡Mi Sustentador está conmigo: Él me guiará!” (Corán, Los poetas, Ash-Shu‘ara’, 26: 60-62)
Como en el caso de la historia del Profeta Moisés, de cada palabra de los creyentes se puede observar que no temen a nada ni a nadie excepto a Allah, confiando sólo en Él. En una aleya del Corán se nos informa de que a los creyentes, cuando se les amenaza diciendo: “La gente se ha reunido contra vosotros; ¡así que temedles!” expresan su confianza en Allah diciendo:

“¡Dios nos basta y que excelente protector es!”:
Aquellos que fueron advertidos por la gente: “La gente se ha reunido contra vosotros; ¡así que temedles!” —pero esto no hizo sino aumentar su fe, y dijeron: “¡Dios nos basta y que excelente protector es!” (Corán, La casa de Imrán, Al ‘Imran, 3: 173)