Las personas, por naturaleza, desean expresar su felicidad a quienes les muestran un poco de cortesía o amabilidad. Por ejemplo, alguien se sentirá muy feliz si una persona lo recibe en su casa y le ofrece todo lo que le gusta, sobre todo si el anfitrión es una persona sensible que le ofrece lo que necesita antes de que se lo pida. De manera similar, una persona que padece una enfermedad grave y recupera la salud gracias al tratamiento de un médico le estará muy agradecida. Lo mismo ocurre con un peatón al que un desconocido salva de un coche que se le viene encima, pues hará todo lo que pueda para mostrarle su gratitud.
Alguien que está enfermo y depende de otros agradecerá constantemente a la persona que lo cuida y que se asegura de que sus necesidades estén cubiertas. En reconocimiento a este servicio, le mostrará su amor y su aprecio tratándola de una manera muy respetuosa. Toda persona ama a quienes son buenos con ella e intentará tratarlos de la misma manera.
Sin embargo, algunas personas olvidan que solo Allah puede hacer felices a las personas, tratarlas con respeto, ofrecerles un buen sustento y bendiciones, crear para ellas paisajes agradables, concederles cada mañana una nueva oportunidad de vida, protegerlas de todos los peligros, curarlas cuando están enfermas y aliviar su dolor y su sufrimiento por medio de la medicina, y que Él es el dueño de todo lo que existe. Por lo tanto, dado que todas las bendiciones y todo el bien que las personas experimentan provienen únicamente de Allah, deben dirigir a Él todo su amor, su respeto, su sentido del deber, su lealtad y su agradecimiento. Mientras agradecemos a otros su ayuda, nunca debemos olvidar que es nuestro Señor quien les ha inspirado a mostrarnos misericordia y a ayudarnos. Allah nos informa de que:
A Allah pertenece el reino de los cielos y de la Tierra. Él da la vida y hace morir. No tenéis, aparte de Allah, ningún protector ni auxiliador.
Allah es la fuente de toda la belleza de cada persona
Allah dio la vida a todos a partir de la nada, y creó el mundo en la forma más hermosa y beneficiosa posible. Por ejemplo, las personas pueden respirar con facilidad porque, por Su misericordia, Él creó la proporción correcta de gases atmosféricos necesaria para que las personas respiren. Todos sabemos que es muy difícil respirar en un ambiente cerrado y que, a medida que disminuye la cantidad de aire disponible, aumenta el sufrimiento que siente la persona. Podríamos haber nacido en un mundo en el que respirar fuera difícil. Sin embargo, por la voluntad y la misericordia de Allah, no ha sido así. De hecho, el aire de nuestro planeta nos relaja y nos agrada.
Allah ha llenado el mundo de una variedad ilimitada de verduras, frutas, cereales y plantas. Si lo hubiera querido, podría haber creado un solo tipo de alimento de sabor muy desagradable y haberlo hecho vital para nuestra supervivencia, de modo que nos viéramos obligados a seguir produciéndolo y consumiéndolo. Sin embargo, como parte de Su infinita misericordia y Su amor, Allah creó una gran variedad de frutas y verduras de distintos sabores. Allah ha creado a las personas de tal manera que deben comer para sobrevivir y, por Su misericordia, ha hecho de la comida una experiencia placentera.
Además, todos los animales poseen alguna belleza oculta. Animales domésticos como los caballos, los camellos y los perros pueden ayudar a las personas, mientras que otros animales de compañía, como los pájaros y los gatos, tienen características que los hacen adorables. Por ejemplo, Él ha dado a los loros la capacidad de imitar el habla humana, los ha vestido con plumas estéticamente agradables de tonos azules, amarillos, verdes y muchos otros, y los ha hecho capaces de responder al afecto humano. En otras palabras, Allah creó esta pequeña criatura como fuente de amor y entretenimiento para las personas.
Desde el aire que respiramos hasta la lluvia que cae, desde los productos que crecen sobre la tierra y bajo ella, desde los animales que nos gustan hasta el agua, piedra angular de nuestra supervivencia, todo en la naturaleza llega a nosotros sin que tengamos que hacer ningún esfuerzo. Para que las personas vivan y sigan viviendo, en todo el universo tienen lugar los mecanismos más minuciosos y se mantienen continuamente las proporciones más delicadas.
Las criaturas no humanas desconocen sus propias características. Un conejo vive sin saber lo adorable que es; una mariposa no tiene conciencia de la simetría, los dibujos y la coordinación de sus alas; y un pavo real, un ejemplo exquisito de color y simetría, ignora por qué ha sido creado y no puede comprender las cosas bellas. De hecho, los dibujos y colores de la cola del pavo real, uno de los espectáculos más hermosos del mundo, bastan para recordar a las personas que deben dar gracias a Allah, y son solo una de las bendiciones que muestran Su poder y Su capacidad de crear.
Allah presenta todas estas hermosas criaturas como una bendición para la humanidad. Así, las personas que ven la estética, la simetría y los colores de estos animales deben reconocer el poder de Allah y darle gracias a Él, el Creador de todas estas bellezas.
Las creaciones de Allah son incontables. Por ejemplo, en cada rosa hay una belleza estética sin igual. Sus pétalos tienen una simetría absoluta y han sido dispuestos con especial cuidado. La superficie de cada pétalo se asemeja a una tela muy costosa, casi tan suave como el terciopelo. A pesar de ser plantada y cultivada en una tierra negra y fangosa, sus vivos colores nunca se ensucian ni se alteran. Por otro lado, las personas, aun utilizando la tecnología más avanzada de que disponen, todavía no pueden reproducir las características específicas de su perfume. Incluso el perfume más caro se vuelve insoportable con el tiempo; sin embargo, cada rosa desprende constantemente el mismo aroma fresco y magnífico. Y, aun así, ignora por completo todas sus extraordinarias características, y ninguna otra planta o criatura fue creada para disfrutar de sus deleites. Pero Allah ha permitido a las personas disfrutar de cada rosa como una bendición.
Toda belleza es una bendición de nuestro Señor y un reflejo de Su belleza infinita. Por esta razón, toda persona consciente y reflexiva debe dar gracias a Allah con gran gratitud y amor, pues Él es el dueño de toda esta belleza. Allah nos informa de que todas Sus creaciones contienen muchas pruebas sobre las que las personas deben reflexionar:
Y también las cosas de diversos colores que ha creado para vosotros en la tierra. Ciertamente hay en ello un signo para la gente que recapacita.
Solo hemos mencionado unas pocas de las bendiciones que Él ha concedido a las personas. Sin embargo, reflexionar sobre uno solo de estos ejemplos basta para comprender la misericordia de Allah para con todas las personas. Aquellas personas que, por voluntad de Allah, tienen cierto grado de entendimiento y pueden, por tanto, tomar decisiones, deben utilizar esta capacidad para comprender y amar a Allah como es debido. Al utilizar su conciencia, las personas que reconocen este magnífico sistema de la creación verán que el mundo está lleno de razones para aumentar su amor por Allah.
En muchas aleyas del Corán, Allah exhorta a las personas a reflexionar sobre las numerosas bendiciones que se les han concedido y les recuerda algunas de ellas:
Creó al ser humano de una gota de esperma, ¡y sin embargo es un claro adversario! Y creó el ganado. En él tenéis abrigo y diversos provechos, y de él coméis. Hay belleza en él para vosotros al atardecer, cuando lo traéis de vuelta, y por la mañana, cuando lo sacáis a pastar. Lleva vuestras cargas a tierras a las que nunca llegaríais sino con gran dificultad. Vuestro Señor es Bondadosísimo, Misericordiosísimo. Y los caballos, las mulas y los asnos, para que los montéis y como ornato. Y Él crea otras cosas que no conocéis. El camino debería conducir a Allah, pero hay quienes se desvían de él. Si Él lo hubiera querido, os habría guiado a todos. Él hace descender agua del cielo. De ella bebéis, y de ella brotan los arbustos entre los que apacentáis vuestros rebaños. Y con ella hace crecer para vosotros los cultivos, así como los olivos, las palmeras datileras, las vides y frutos de toda clase. Ciertamente hay en ello un signo para la gente que reflexiona. Ha puesto a vuestro servicio la noche y el día, y el Sol, la Luna y las estrellas están sometidos a Su mandato. Ciertamente hay en ello signos para la gente que usa su intelecto. Y también las cosas de diversos colores que ha creado para vosotros en la tierra. Ciertamente hay en ello un signo para la gente que recapacita. Él ha puesto el mar a vuestro servicio para que comáis de él carne fresca y saquéis de él adornos para luciros. Veis los barcos surcándolo para que busquéis Su favor y para que, ojalá, seáis agradecidos. Asentó en la Tierra montañas firmemente arraigadas para que no se moviera bajo vosotros, y ríos y caminos para que, ojalá, os guiéis. (Corán, 16:4-15)
Estas bendiciones son solo una muestra de las bendiciones concedidas a la humanidad, pues en una aleya posterior Allah proclama:
«Si intentarais enumerar las bendiciones de Allah, nunca podríais contarlas. Allah es Indulgentísimo, Misericordiosísimo»
Aunque una persona solo reflexionara sobre las bendiciones mencionadas en estas aleyas, le bastaría para comprender la infinita benevolencia, compasión y misericordia de Allah. Allah nos dotó de vida, aseguró nuestro sustento, nos hizo felices y creó todas las criaturas y todos los acontecimientos que nos hacen felices. Por esta razón, debemos darle gracias continuamente por estas bendiciones y sentir por Él un gran amor.
La entereza ante la adversidad es una de las más bellas manifestaciones del amor a Allah
Allah es el Señor y Creador de todas las cosas. Allah ama y protege a Sus siervos, y de vez en cuando puede crear para ellos circunstancias diferentes. A veces puede hacer que vivan en la riqueza, la abundancia y la prosperidad, y otras veces puede ponerlos a prueba con carencias, problemas, enfermedades y diversas dificultades. Las historias de los profetas narradas en el Corán muestran que Allah sometió a los profetas, Sus siervos más amados, a diversas pruebas.
A lo largo de sus vidas, los Profetas Job, José, Moisés, Abraham, Muhammad y todos los demás lucharon tanto contra las trampas tendidas por los incrédulos como contra los paganos y los hipócritas de sus propios pueblos, y además fueron puestos a prueba con diversas penalidades como la enfermedad, la pobreza y el destierro. Ante todo lo que les sucedía, los profetas decían: «Allah nos basta y es el Mejor de los Protectores», y representan los más bellos ejemplos de la entereza que debe mostrarse en tiempos de dificultad. Cada penalidad y cada dificultad que vivieron multiplicó su amor y su devoción a Allah y profundizó su fe. Experimentaron la alegría y la felicidad de encontrarse en una situación creada especialmente por Allah para ponerlos a prueba.
Los verdaderos creyentes que siguen el camino de los profetas y toman sus vidas y sus virtudes morales como modelo también se encontrarán con dificultades y pruebas semejantes. Los creyentes que se enfrentan a tales acontecimientos deben, ante todo, mostrar ante ellos una alegría, un entusiasmo y una ilusión sinceros. Deben sentir una gran alegría al saber que Allah ha creado esta situación especial para que vean su amor y su cercanía a Allah, la profundidad de su fe y su sumisión, y para que sean testigos de su propia fe. Esta oportunidad que se les presenta para mostrar su devoción a Allah debe producir en ellos una gran alegría, con la que deben comportarse de la mejor manera.
Allah creó a todas las personas de la nada y les dio la vida
Las personas verán la gracia de Allah sobre ellas, así como Su eterna misericordia y compasión, cuando reflexionen sobre cómo fueron creadas, recibieron la vida y han sido cuidadosamente protegidas desde el momento de su nacimiento hasta este mismo instante. Allah exhorta a las personas a reflexionar sobre su creación en la siguiente aleya:
¿Acaso no recuerda el ser humano que lo creamos cuando no era nada?
Allah coloca al feto en la situación más protegida, evitando así que el niño que nacerá quede discapacitado o padezca dolor y sufrimiento. Todo lo que un bebé necesita fue creado hace miles de millones de años. Desde el aire que respira hasta la leche de su madre, que contiene todos los nutrientes que requiere, todo está preparado para él.
El cuerpo de cada persona está protegido a lo largo de toda su vida dentro del sistema impecable que Allah ha creado. Por ejemplo, el corazón de cada persona late sin detenerse, aunque la persona no haga nada para asegurarlo. Si tuviera que asegurarse de que su corazón latiera cada segundo de su vida, su vida se volvería insoportable, pues no podría dormir, comer ni hacer otra cosa que pensar en los latidos de su corazón. Sin embargo, Allah ha ordenado al corazón de cada persona que lata desde el momento de la vida hasta el momento de la muerte. Así, Él garantiza que el corazón de cada persona nunca deje de latir, ni siquiera durante un segundo.
Una persona no tiene, en última instancia, ningún control sobre su cuerpo, aunque afirme lo contrario. Nuestro Gloriosísimo Señor es el único que controla cada parte del cuerpo de una persona. Una persona no puede controlar ni gestionar por sí misma la sangre que circula a gran velocidad, cuánta sangre bombea el corazón, cuánto tarda en coagularse, ni todos los diversos sistemas (por ejemplo, el respiratorio, el digestivo, el inmunitario, el nervioso, etc.) que existen dentro de su cuerpo.
Una persona depende de Allah para todo, tal como Allah revela:
¡Oh, humanidad! Vosotros sois los necesitados de Allah, mientras que Allah es el Rico que no necesita de nada, el Digno de Alabanza.
Cada mañana, al despertar, ves que tu cuerpo funciona perfectamente para que puedas vivir. Respiras con facilidad y ves un mundo lleno de color sin hacer el más mínimo esfuerzo.
Oyes los sonidos con claridad, percibes todos los olores con facilidad y comes lo que deseas. No tienes que concentrarte ni detenerte a pensar adónde van las vitaminas que consumes en tus alimentos, cómo funciona tu sistema inmunitario y cómo interactúa con los microbios y los virus, cómo produce tu cerebro las imágenes de un mueble, ni en ningún otro detalle.
Sin ningún esfuerzo, puedes recordar lo que hiciste ayer o hace muchos años y almacenar toda esa información en tu memoria.
Y lo más importante: a pesar de tener un cuerpo que funciona conforme a equilibrios delicados, gozarás de buena salud, porque Allah controla constantemente todos tus sistemas. Por eso las personas deben reflexionar sobre los sistemas impecables y las innumerables bendiciones que nuestro Señor les ha concedido. Como Allah nos recuerda en el Corán:
¡Oh, humanidad! ¿Qué te ha engañado respecto a tu Noble Señor, Quien te creó, te dio forma, te proporcionó y te compuso de la manera que quiso?
Por lo tanto, si una persona observara su propio cuerpo, encontraría una gran cantidad de pruebas que la llevarían a adquirir un amor profundo e inmenso a Allah. Además, el universo contiene muchísimos detalles, todos los cuales representan innumerables bendiciones concedidas a las personas. Todas estas bendiciones extraordinarias son creadas y protegidas por nuestro único amigo: Allah.
Quienes reflexionan sobre estos detalles ven que dependen constantemente de Allah, Quien los ha creado y les ha permitido vivir. Sin Su consentimiento, ni siquiera podrían respirar. Así, pueden comprender que Allah es su amigo y protector más cercano. Allah nos informa de esta realidad en la siguiente aleya:
[Di:] «No tenéis escapatoria ni en la Tierra ni en el cielo. No tenéis, aparte de Allah, ningún protector ni auxiliador».
Todo lo que Allah ha creado es lo más hermoso y lo más beneficioso
Todo lo que nuestro Señor, poseedor de una justicia y una misericordia infinitas, ha creado, así como cada juicio que ha emitido, es lo más beneficioso y hermoso para todas las personas. Incluso los sucesos aparentemente sin importancia encierran un gran bien, sabiduría y belleza. Allah nos informa de esta realidad en las aleyas:
Puede que detestéis algo que es bueno para vosotros, y puede que améis algo que es malo para vosotros. Allah sabe y vosotros no sabéis.
Los creyentes que viven conociendo esta verdad se conformarán con todo lo que les acontezca y todo lo que oigan, y siempre se volverán hacia Allah para darle gracias por todo lo que Él ha creado. Así, recuerdan a Allah con amor y alabanza.
Allah quiere la facilidad para las personas
Nuestro Señor, poseedor de una misericordia y una compasión infinitas, ha llamado a las personas al camino más fácil y más hermoso por medio de Sus libros y Sus mensajeros.
La moral religiosa a la que Él nos invita es la más fácil de seguir, y las oraciones prescritas están al alcance de la capacidad de cada persona. A quienes no pueden cumplir sus obligaciones religiosas se les han dado a conocer las numerosas vías fáciles que pueden utilizar para cambiar esta situación y ganar la complacencia de nuestro Señor. Como leemos en las siguientes aleyas:
En otra aleya, Allah dice que no impondrá a las personas una carga superior a la que pueden soportar:
Allah no impone a ningún alma más de lo que puede soportar. A su favor está lo que ha ganado; en su contra, lo que ha atraído sobre sí misma.
«Señor nuestro, no nos tomes en cuenta si olvidamos o cometemos un error. Señor nuestro, no pongas sobre nosotros una carga como la que pusiste sobre los que nos precedieron. Señor nuestro, no pongas sobre nosotros una carga que no tengamos fuerzas para soportar. Discúlpanos, perdónanos y ten misericordia de nosotros. Tú eres nuestro Señor y Protector, así que ayúdanos contra los incrédulos».
Esta facilidad es una manifestación de Su misericordia, Su perdón y Su compasión. Allah ha establecido una religión fácil para Sus siervos y, al final de esta prueba temporal, ofrece la buena nueva de una belleza sin precedentes y de una perfección inimaginable, llena de bendiciones, en la vida eterna del Paraíso:
Su Señor les anuncia la buena nueva de Su misericordia y Su complacencia, y de Jardines en los que disfrutarán de un deleite perpetuo, permaneciendo en ellos sin límite de tiempo, por siempre jamás. En verdad, junto a Allah hay una recompensa inmensa.
Allah no necesita nada y está libre de toda imperfección. En cambio, las personas necesitan adorar, orar y mostrar una buena moral. Ni siquiera la persona más brutal, violenta e incrédula del mundo puede dañar a Allah en modo alguno, pues Él es el único dueño y soberano de todo lo que existe. Aun así, Allah dice que recompensará a quienes muestren excelencia moral. Esta es una de las muchas señales del perdón y la misericordia de Allah, el Todopoderoso.
Las revelaciones contenidas en los libros verdaderos de Allah sacaron a las personas de las tinieblas a la luz, y el hecho de que enviara profetas y mensajeros para guiar a todos al camino verdadero es otra manifestación más de la misericordia de nuestro Señor.
Allah ha hecho del Corán una fuente de luz que informa a las personas de los caminos correctos y equivocados y lo pone todo de manifiesto. Nuestro Señor nos ha hablado de todas las formas de adoración, de creencia y de conducta de las que se nos pedirán cuentas en la Otra Vida.
Les hemos traído un Libro que lo explica todo con conocimiento, como guía y misericordia para la gente que cree.
El Corán será protegido y seguirá siendo válido hasta el Día del Juicio. Por su forma impecable y completa, es una gran bendición y una facilidad para toda la humanidad. Allah informa a los creyentes de estos hechos de la siguiente manera:
Hemos hecho descender sobre ti el Libro que aclara todas las cosas, como guía, misericordia y buena nueva para los musulmanes.
Además, Allah ha enviado a Sus mensajeros y profetas a todas las personas a lo largo de la historia.
Estas personas bendecidas, a quienes Allah ha escogido, son sumamente dignas de confianza, piadosas, justas y poseedoras de una buena moral. Buscaron únicamente la complacencia de Allah, incluso a riesgo de su vida, y pasaron su vida llamando a las personas al camino verdadero. Además, eran muy compasivos, pues pensaban constantemente en los creyentes, los protegían y se mostraban sensibles y abnegados con ellos. Que Allah escogiera a todas estas personas especiales, con características tan excelentes, y las enviara luego a la humanidad es otro ejemplo más de Su bondad para con los creyentes.
Otra manifestación de Su misericordia y Su protección es que Él ha dado a conocer todas las cosas a las personas y ha enviado libros verdaderos, así como mensajeros y profetas dignos de confianza, para invitar a las personas a un camino fácil. Allah ha asegurado la facilidad para todas las personas a lo largo de la historia, las ha provisto de la mejor manera posible y se ha comprometido a guardar y proteger a quienes responden a Su llamada. Y, sobre todo, ha prometido a los creyentes el Paraíso con toda su belleza. Allah, el Más Misericordioso, es el protector y proveedor de todas las personas, tanto en este mundo como en la Otra Vida, y poseedor de una compasión infinita.
Allah acepta el arrepentimiento y perdona a quienes sienten remordimiento
Allah, Quien posee un perdón infinito, revela que:
Si Allah castigara a las personas por sus malas acciones, no quedaría sobre la Tierra ni una sola criatura. Sin embargo, las aplaza hasta un plazo predeterminado. Cuando llega su plazo fijado, no pueden retrasarlo ni una sola hora, ni tampoco adelantarlo.
Incluso mientras lees esta guía, Allah ha asignado un período de tiempo determinado para ti y para todas las demás personas. Este es un período sumamente provechoso para los creyentes. Toda persona que teme, respeta y obedece a Allah y luego se vuelve a Él arrepentida por cada pecado que ha cometido recibirá el perdón, siempre que sea sincera. La infinita compasión de Allah se revela en la siguiente aleya:
Si no fuera por el favor de Allah para con vosotros y Su misericordia... y porque Allah es Indulgente, Sapientísimo.
Puesto que Allah es poseedor de una misericordia infinita, siempre existe la esperanza del perdón. Nuestro Señor da a cada persona la oportunidad de salvarse mientras esté con vida, y ha hecho a todos conscientes de este hecho. A pesar de todas las bendiciones y la misericordia de Allah, quienes lo olvidan o llevan una vida sin pensar en su dependencia de Allah se encuentran, en realidad, en un estado de absoluta negligencia. Incapaces de reconocer debidamente la misericordia, el amor y las bendiciones de Allah en esta vida, serán castigados en la Otra Vida.
Allah protege y ayuda a quienes siguen Su camino
Quienes se vuelven sinceramente hacia Allah y siguen Su camino sentirán Su protección y Su presencia. Allah allanará el camino de quienes creen sinceramente en Él, evitan lo ilícito y se ocupan de lo lícito, facilitándoles todo lo que hagan. Allah nos informa en muchas aleyas de que los ayudará, los protegerá y los elevará a altos grados, pues:
Uno de los mejores ejemplos de la ayuda y el apoyo de Allah puede verse en la vida del Profeta Moisés, que partió de su ciudad, se volvió hacia Allah e hizo la siguiente súplica:
«Señor mío, en verdad necesito cualquier bien que Tú me tengas reservado»
Allah aceptó su súplica y permitió al Profeta Moisés encontrar una comunidad de personas con las que pudo quedarse y en las que pudo apoyarse.
Mostramos una gran bondad a Moisés y a Aarón. Los rescatamos a ellos y a su pueblo de su terrible aflicción. Los apoyamos y así fueron ellos los vencedores.
Allah ayudó al Profeta Noé inspirándole a construir un arca para protegerlo a él y a sus seguidores del inminente diluvio; salvó al Profeta Jesús de una muerte segura elevándolo a Su Presencia; y protegió al Profeta José liberándolo de la mazmorra del visir egipcio y elevándolo después a un alto rango y poder. Nuestro Señor ayudó constantemente a nuestro Profeta aligerando su carga. Allah nos informa de que Él era el protector, el amparo y la fuente de ayuda de nuestro Profeta, lo que permitió que los corazones de los creyentes estuvieran en un estado de total paz y confianza:
Pregunta: «¿Quién va a protegeros de Allah si Él desea un mal para vosotros o desea misericordia para vosotros?». No encontrarán, aparte de Allah, a nadie que los proteja o los ayude.
Las personas dependen de Allah en todo momento, pues no hay otro auxiliador más que Él. Siempre que te enfrentas a cualquier forma de angustia, Allah es el Único que puede ofrecerte ayuda. Por misericordia, Allah creó muchas bendiciones para que las personas las utilicen cuando se enfrentan a la adversidad. Aunque las personas se benefician de estas bendiciones, sería un grave error suponer que son una fuente de fuerza independiente. Puesto que Allah ha creado todas estas bendiciones, deben verse como manifestaciones de Su favor y Su misericordia para con la humanidad. Por ejemplo, si alguien acude a un médico, solo Allah puede curarlo. Y el médico solo puede curar a una persona con Su consentimiento.
Del mismo modo, si una persona contrata a un abogado como su representante para proteger lo que legítimamente le pertenece, su verdadero protector es Allah. Un abogado solo puede proteger los derechos de una persona o asegurar su representación legal por voluntad de Allah. En realidad, es Allah quien lleva a término todos los asuntos y provee a la persona de sus bendiciones de la mejor manera posible.
A las personas que buscan la ayuda de Allah y que consideran a nuestro Señor como su verdadero protector, su único amigo verdadero y su auxiliador, Allah les garantiza que Su ayuda les llegará por muchos caminos diferentes. Quienes son conscientes de estos hechos nunca buscarán tales garantías en otras personas o fuentes, pues saben que toda ayuda proviene de Allah y, por tanto, se lo piden todo a Él. Cuando las personas alcanzan el éxito, obtienen la victoria o se benefician de una fuente inesperada, se vuelven de inmediato hacia Allah y le dan gracias. Como resultado de esta ayuda divina, contemplan a nuestro Señor con un amor profundo y un respeto desbordante. Allah nos recuerda que Él es el verdadero protector y la fuente de ayuda de cada persona en la siguiente aleya:
Cuando abrogamos una aleya o hacemos que sea olvidada, traemos otra mejor o igual a ella. ¿Acaso no sabes que Allah tiene poder sobre todas las cosas? ¿Acaso no sabes que Allah es Aquel a Quien pertenece el reino de los cielos y de la Tierra y que, aparte de Allah, no tenéis ningún protector ni auxiliador?
Ninguno de nosotros tiene fuerza independiente alguna. En cada momento de nuestra vida dependemos de que Allah nos ofrezca Su misericordia, nos conceda algo de Su bondad y Sus bendiciones, y nos proteja y garantice nuestra seguridad. Nuestro Señor, poseedor de una misericordia infinita, informa a las personas de que responderá a sus súplicas y oraciones.
Si Mis siervos te preguntan por Mí, Yo estoy cerca. Respondo a la llamada de quien Me invoca cuando Me invoca. Que Me respondan, pues, y crean en Mí para que, ojalá, sean bien guiados.
El hecho de que Allah, el único soberano y dueño de todo lo que existe, sea espiritual o material, Quien oye toda oración, conoce todo lo que pasa por la mente de una persona y responde a cada oración, es una gran bendición y una gran misericordia.
Al hacer una súplica, podemos pedir cualquier cosa que deseemos, siempre que nos atengamos a la voluntad de Allah y observemos los límites que Él ha establecido para la humanidad. El Corán contiene muchas de las súplicas de los profetas y revela cómo Él les respondió:
Y Job, cuando clamó a su Señor:
«Un gran mal me ha afligido, y Tú eres el más Misericordioso de los misericordiosos». Le respondimos, le quitamos el mal que lo afligía y le devolvimos a su familia, y otro tanto con ellos, como misericordia directa de Nuestra parte y como Recordatorio para todos los adoradores.
«Señor mío, no me dejes solo, aunque Tú eres el Mejor de los Herederos». Le respondimos y le dimos a Juan, devolviendo a su esposa la fertilidad. Rivalizaban entre sí en las buenas acciones, invocándonos con anhelo y con reverencia, y se humillaban ante Nosotros.
Noé Nos invocó, ¡y qué excelente Respondedor somos! Lo rescatamos a él y a su familia de la terrible aflicción, e hicimos de sus descendientes los supervivientes
Además, Él acepta las súplicas de todos los afligidos y necesitados:
Él, Quien responde al oprimido cuando Lo invoca y le quita su aflicción, y os ha hecho herederos de la tierra. ¿Acaso hay otra deidad junto a Allah? ¡Qué poco recapacitáis!
Una persona que ve respondidas sus súplicas experimenta una gran alegría. Saber que Allah está siempre contigo, viendo, oyendo y conociendo constantemente todo lo relacionado contigo, hace que tengas la esperanza de que Allah te ayudará en cada tarea que emprendas y aceptará cada petición que hagas, siempre que seas sincero. Esto aumenta el amor, la sumisión y la cercanía del creyente a Allah.
Allah posee una justicia infinita
A lo largo de nuestra vida, quizá cada uno de nosotros haya experimentado y presenciado cómo muchas personas actúan injustamente. Este comportamiento se observa habitualmente en el trabajo, al prestar testimonio o al tomar una decisión. Esas personas protegen constantemente sus propios intereses o, al menos, no se plantean ser justas. La justicia es un indicio de que la persona posee excelencia moral, así como honestidad y sinceridad. Las personas que practican la justicia incluso a costa de una pérdida personal se ganarán el amor y el respeto de su comunidad y, aun teniendo opiniones diferentes sobre diversos asuntos, serán respetadas e incluso consideradas héroes.
Allah, fuente de la justicia infinita, emite todos Sus juicios con una justicia precisa. Todas las personas han recibido su parte de justicia y seguirán recibiéndola en el futuro. Cada persona recibirá plenamente ante Allah la recompensa de sus actos.
En el Corán se nos dice cómo Su justicia se aplicará perfectamente en la Otra Vida:
El Día en que convoquemos a cada pueblo con sus registros, aquellos a quienes se les entregue su libro en la mano derecha leerán su libro y no serán tratados injustamente ni en la más mínima partícula.
Al estar segura de recibir la justicia de Allah, la persona se somete a Allah con un amor ilimitado y una confianza absoluta.
En consecuencia, en todas las situaciones sabe que la justicia de Allah se manifiesta en ese suceso y, por ello, acoge con absoluto amor y felicidad cualquier suceso que nuestro Señor cree.